Tratamiento para hongos
El microbioma cutáneo es el conjunto de microorganismos que habitan en la piel. Se estima que en la epidermis conviven aproximadamente mil especies distintas de bacterias. Su función es esencial: transforman determinados nutrientes y contribuyen al equilibrio del sistema inmunitario. El 30% del microbioma es común en todos los seres humanos, mientras que el 70% restante es individual, variando según el estilo de vida y el entorno.
Composición del Microbioma:
• 60% bacterias y protozoos
• 40% hongos y virus
Estos microorganismos se nutren principalmente de sales minerales y oligoelementos, y obtienen energía a través de la radiación ultravioleta. Cuando disminuye la alcalinidad de la piel, las bacterias beneficiosas se debilitan.
Esto facilita el crecimiento excesivo de hongos, organismos que pueden adaptarse tanto a medios ácidos como alcalinos. Este desequilibrio puede derivar en afecciones como dermatitis, eccema o candidiasis.
Factores que alteran el microbioma cutáneo
- Higiene con ingredientes químicos sintéticos
- Uso excesivo de antibióticos, que además de eliminar infecciones debilitan el sistema inmunitario.
- Uso de tejidos sintéticos, que impiden la correcta respiración de la piel.
- Alimentación transgénica y excesivamente ácida; el microbioma vive en un entorno alcalino.
- Contaminación y estrés: los metales pesados ambientales y el exceso de cortisol, excretado a través de la piel, dañan directamente al microbioma.
Nuestras fórmulas
Comprendemos la importancia de una higiene capaz de hidratar, nutrir y regenerar la piel. Por ello, las fórmulas de nuestro tratamiento específico para hongos:
1. Restauran el microbioma cutáneo, reforzando la barrera natural de defensa.
2. Nutren y fortalecen el sistema inmunitario, ayudándolo a controlar el exceso de proliferación fúngica y recuperar el equilibrio.
3. Aportan principios activos de plantas medicinales, que alivian los síntomas del desequilibrio (calman, desinflaman y desinfectan la piel).
Nuestras Rutinas Recomendadas
• Limpiar con Gel de Romero y Salvia.
• Aclarar y pulverizar con el Agua de Espliego.
• Aplicar la Crema de Equinácea.
Nuestros Consejos:
1. Utiliza toallas de tejidos naturales. Lávalas con detergente ecológico o con bicarbonato sódico para evitar residuos agresivos. En zonas húmedas, si es necesario, seca la piel con secador.
2. Bebe agua filtrada enriquecida con agua de mar: por cada litro de agua, añade medio vaso de agua de mar. Para saber cuántos vasos de 250 ml debes beber al día, divide tu peso entre 7.
3. Toma el sol diariamente durante 5–10 minutos, aplicando previamente el Tratamiento Solar PIELSANA, para favorecer la síntesis natural de vitamina D.
4. Realiza baños de mar siempre que sea posible o añade 1 kg de sales de Epsom a la bañera para remineralizar y relajar la piel.
